La función y el empleo

 
 
 

 
 
 

 

 

Por Gabriele Pettinaroli
de Isola dei Baroni
Italia

 

 

Hoy, siempre con más frecuencia, notamos en el campo del adiestramiento la presencia de otras razas que, por su buena selección, pueden competir, o incluso sobresalir, en las competencias de trabajo. Esta evolución es para mi, viejo apasionado del perro pastor alemán, razón de tristeza y por eso me he propuesto ponderar los motivos de tales desagradables evoluciones.

 

VA3 Oprah di Fosssombrone hembra de muy buena proporción general
 

La Masa
     

Un pastor alemán, obedeciendo a lo que sugiere un estándar, debe tener una masa adecuada (fruto de la justa talla media y de un peso correcto) y las justas proporciones (altura/altura del pecho, altura/largo del tronco y de los diámetros transversales). El respeto de las reglas estándar dará lugar a un perro que seguramente será válido en cualquier disciplina que se le emplee, y no sólo con una finalidad expositiva que nos pueda satisfacer, sino también para las aptitudes morfo-funcionales típicas de un trotador y de un perro de trabajo, de lo que con frecuencia la raza muchas veces carece. Todo esto constituye la base de su empleo y de su éxito. De hecho, en virtud de muchas desarmonías o exageraciones que hoy afligen su formación, podemos observar que un perro del peso de 40/42 Kg. (o incluso más) encontrará muchas dificultades a la hora de superar una empalizada o un obstádi dietro de un metro de altura; de igual manera, notaremos que no estará listo ni será rápido en la ejecución de los ejercicios de obediencia y se cansará más fácilmente teniendo que mover una masa excesiva en relación a su potencia. Recordemos el dicho: “in medium stat virtus”.

       
 

Las excesivas angulaciones del miembro posterior
     

Igualmente importante para su buena morfo-funcionalidad es la condena a la exagerada angulación del posterior que se correlaciona a una grupa muy aplastada, a una línea dorsal convexa y a cruces particularmente oscilantes. Un pastor alemán dotado de un posterior formado de esta manera podría inducir a un inexperto a considerarlo dotado de un óptimo impulso de empuje. ¡Nada más lejos de la verdad!.

El ojo no educado ve en esta formación una acción potente del posterior, pero en realidad está fatigado: efectivamente, para iniciar un empuje provechoso, debe poner la cruz perpendicular al terreno con un derroche inútil de fuerzas. Una acción inútil que se habría podido evitar si el sujeto estuviera dotado de una justa angulación del posterior que le permitiera, sin dañosas dispersiones notorias, tener la cruz perpendicular en el momento de apoyo en el terreno para empezar el empuje que lo proyecta hacia adelante.

     
 

La línea superior y la proyección del empuje
      La línea superior debe ser rectilínea, de modo que pueda transmitir el empuje que proviene de la acción del posterior y no dispersarse hacia lo alto a través de una línea superior convexa. Estos perfiles cifóticos.

       
 

Trazado de la línea superior
     

Satisfacen nuestras manías estéticas cuando admiramos un sujeto en estado de reposo, pero son absolutamente contraproducentes para un perro que deba ser de utilidad cuya finalidad debe ser siempre morfo-funcional. Actualmente disponemos de muchísimos sujetos justamente angulados en la parte anterior pero tenemos que empezar a dar una apropiada importancia a los excesos de la angulación del posterior.

     
 

Algunos consejos generales
     

Tenemos que poner mucha atención en lo que concierne a estos argumentos, evitando al mismo tiempo quedar estáticos. Tratemos de mantener la justa armonía como lo requiere la medida estándar. Por lo tanto, en la cría y educación de los animales nada se debe dispersar ni abandonar o no utilizar; así como cuando se quiere ir derechos en barca hay que remar y manejar el timón a la vez, el buen instructor debe saber usar un sujeto grande como uno de justa media talla, o bien un sujeto excesivamente alargado y uno más recogido, y estas compensaciones valen de igual manera para el problema de la angulación del posterior.

Posterior abierto
  La corrección de la parte anterior
     

Otro problema importante, que está emergiendo bajo la presión de una particular línea de sangre, es el del aplomo anterior que en el metacarpo frecuentemente es zurdo, y que incluso afecta radio y uña; vistos de frente, convexos, se configuran en un defecto definido “ a lira” por el parecido con la forma del antiguo instrumento musical.

En el caso de los perros afectados de zurdería, es justo remarcar el evitar la mala interpretación de la que hacen uso algunos incompetentes, los cuales consideran que tal problema pueda desaparecer con el mejoramiento de los diámetros transversales; si así fuera, tendríamos todos los lebrieros zurdos o con tendencia a la zurdería, al contrario tendríamos los molosos con aplomos correctos.

Aplomo anterior y posterior no correcto

Es posible, al límite, que un sujeto joven, completando su desarrollo, pueda mejorar este defecto. Por otra parte, tampoco en los niños pies y piernas son perfectos, mejoran con el paso del tiempo.
Insisto en recordar que muchas veces, examinando de frente algunos pastores alemanes, en posición estática, presentan una ligera zurdería.

Miembros anteriores abiertos

Pero esta imperfección no se debe interpretar como defecto en cuanto el perro encuentra en esta posición mejor estabilidad.

Sin embargo, habría que considerarlo como defecto si, observando el perro en movimiento, avanza de frente, apoyando constantemente el pie anterior de manera estroflexa (zurdería): esto es mucho más grave que una ligera oscilación de las cruces.

Los defectos de aplomo influencian la estabilidad y la resistencia del movimiento, así como sucede a los soldados de los Cuerpos Militares que cuando tienen que hacer largas marchas deben haber corregido el aplomo de las piernas y la justa conformación del pie. De igual modo los automóviles, para poseer estabilidad y duración de movimiento, tienen que tener las ruedas en un eje perfecto.

Los aplomos: a la izquierda los aplomos correctos, en el centro aplomos con metacarpo estroflexo (zurdería), a la derecha aplomos a lira.

 

El carácter
     

Los argumentos tratados son importantes para el bien de la raza, es igualmente importante que en la actualidad se estimen atentamente sus realidades y las problemáticas características. Un sujeto muy hermoso con escaso carácter, o incluso miedoso, no es útil para nadie y se encontrarán dificultades incluso en el caso de fiarlo a un privado; un sujeto relativamente hermoso pero con un excelente carácter sabrá hacerse querer por cualquiera y apreciar por sus grandes ganas de vivir. Para estos sujetos no será nunca un problema encontrar una colocación que gratifique el instructor y los nuevos patrones.

He deseado puntualizar algunos problemas que todos nosotros deberíamos intentar corregir evitando que empeoren estas situaciones.

     
 
 Gabriele Pettinaroli
 Isola dei Baroni