La estimulación temprana

 
 
 

 
 
 

 

 

Por Sergio Grodsinsky
Argentina

 

 

El empleo de la estimulación temprana y una correcta socialización pueden dar como resultado un perro mejor adaptado, más sano e inteligente.

Recordemos que las diferencias de capacidades entre individuos - humanos y perros - no se basan solamente en raíces genéticas: La mayoría parece disponer y provenir de aquellas habilidades ejercidas, y no de los dones que no se practican. Los investigadores han estudiado este fenómeno y buscan nuevas vías para estimular en pos de acrecentar las habilidades propias y naturales.

Algunos métodos producen efectos hasta el final de la vida, y muchas de las diferencias entre individuos encuentran explicación en el uso sistemático de la estimulación temprana. La clave consistiría en agregar una justa cantidad de stress  cuando joven, en plena formación, ni demasiado ni poco.

Al nacer, los ojos y oídos del cachorro se hallan cerrados; su sistema digestivo tiene limitada la capacidad, requiriendo periódicamente del estímulo materno (La progenitora lo lame a fin de promover la digestión y evacuación). En esta edad, el individuo canino sólo es capaz de oler, mamar y arrastrarse hacia la fuente protectora. La temperatura corporal depende del contacto cercano con su madre o del agruparse, en montón, con los demás cachorros de la lechigada.

Durante estas primeras y pocas semanas de inmovilidad -o casi-, los estudios determinaron que por su inmadurez y mínimo desarrollo intelectivo, los caninos son sensibles a una limitada clase de estímulos: los táctiles, los térmicos (temperatura) y los de movimiento (posición corporal). Otros mamíferos, como las ratas y los ratones, probaron una sensibilidad similar a dichas estimulaciones primarias.

Estudios intencionales demostraron que retirando del cubil (paridera) por tres minutos al cachorro, una vez diaria y durante los primeros 5 a 10 días de nacido, se produce un descenso de temperatura corporal por debajo de la normal. Esta simple forma de tonificación fue suficiente para estimular el sistema hormonal del cachorro, así como su adrenal y pituitario. Y más tarde, ya adultos, eran más capaces de resistir el stress que otros perros no expuestos a similares ejercicios de estimulación temprana.

Sabemos que el electroencefalograma (EEC) se utiliza a fin de medir la actividad eléctrica del cerebro y, por añadidura, determinar los cambios producidos por emociones, stress, tensión muscular y variaciones respiratorias. Lo cierto  es que el EEC muestra -en cachorros caninos y felinos incentivados con estimulación temprana- un porcentaje de maduración mayor y una mejor perfomance en la resolución de test de inteligencia, activa y pasiva, respecto a ejemplares nunca estimulados.

Se carece aún de información acerca de la óptima cantidad de estímulos necesarios para lograr animales psicológicamente superiores; no obstante, todos los científicos coinciden en el real aporte de la estimulación temprana.

     
 

Aplicación militar
     

El ejército de los EE.UU.. desarrolló una metodología aplicada que sirve de modelo adaptable. En un esfuerzo por mejorar el rendimiento de los perros empleados con fines militares, se diagramó un programa, denominado Bio-Sensor, al que el público después conocería como el "Sistema Súper Perro".

Basándose en años de estudios, los militares norteamericanos descubrieron que los ejercicios de estimulación neurológica temprana inciden favorablemente en la vida adulta del can y otras especies.

Las observaciones confirmaron que existen períodos específicos de tiempo en los recién nacidos donde la estimulación obtiene ventajosos resultados. El primero va del 3ro. al 16vo. día de vida, lapso de un veloz desarrollo y crecimiento neurológico. Como resultas de estos estudios, se obtuvo una serie de ejercicios que afectan positivamente al sistema neurológico e incrementan las capacidades intelectivas de los individuos.

Cinco beneficios ocurren en perros expuestos al programa del Bio-Sensor :

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Mejoramiento cardiovascular; en consecuencia.
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Latidos más potentes.
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Glándulas suprarrenales más eficientes.
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Resistencia al stress.
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Mayor inmunidad a las enfermedades.

En actividad de aprendizaje, según el test, los cachorros estimulados probarían mayor movilidad y respuestas, más curiosidad y actitudes exploratorias que sus hermanos ajenos a la experiencia del Bio-Sensor, pero, además, fueron los dominantes en situaciones competitivas. Un solo problema de resolución de pasaje por un laberinto mostró diferencias notorias: Los cachorros estimulados se comportaron con más calma en este test ambiental, cometieron pocos errores y dieron un solo ocasional signo de angustia, en tanto que los otros se estresaron bastante, gimieron e incurrieron en muchos errores.

 

Socialización y Estimulación
     

A medida que cada animal crece, factores externos influyen en su desarrollo como individuo. La estimulación temprana actúa sobre la primer etapa; la segunda corresponde a la socialización, pero ésta también posee una limitada ventana para actuar. Cuando el etólogo Konrad Lorenz escribió por primera vez (en 1935) acerca del referido proceso se refería al imprinting (1) y su importancia en el desarrollo posterior del animal. El imprinting sucede en la vida temprana, toma paso muy rápidamente  y parece conseguir resultados muy duraderos.

Estudios de socialización confirman que el período crítico para el establecimiento socioconductual de los caninos se produce entre la 4ta. Y 16va. Semana de vida. Durante ese lapso dos cosas pueden resultar negativas:

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Insuficientes contactos sociales consiguen afectar el justo desarrollo emocional, perjudicando el buen vínculo con sus congéneres y/o el humano;

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A sobreprotección materna, en ocasiones impide la suficiente exposición a otros individuos y a situaciones que tienen influencia en el desarrollo y crecimiento.

De hecho, la falta de adecuada estimulación social, tal como el manoseo humano, y la sobreprotección materna, así como la carencia de contacto con otros seres humanos y caninos, indefectiblemente afectan al desarrollo psicológico del cachorro.

La mayoría de los estudios coinciden que en todas las especies una falta de adecuada socialización deviene en conductas inaceptables, agresiones indeseables, miedos, trastornos sexuales e indiferencia hacia sus compañeros.

El actual estilo de vivir y las tiránicas ocupaciones, a menudo se traducen en descuido para con nuestras mascotas. Les dedicamos apenas un ocasional paseo y a sitios donde rara vez hay congéneres o personas extrañas. En muchos perros, el aislamiento y el hastío los mal dispone, manifestando conductas agresivas hacia ellos mismos en forma de mordiscos. O atacando a la gente e incluso a las  cosas, y haciendo pozos, por mencionar algunas conductas indeseables.

Es indudable el beneficio de la estimulación temprana y la adecuada socialización; el riesgo reside en desconocer el umbral del mayor o menor estímulo, del apropiado. Del mismo modo, los intentos de resocialización en adultos dan pocos resultados (Lo que confirma el concepto de la ventana oportuna en la estimulación temprana y en las socializaciones; ésta se abre una vez y, luego de cerrada, los efectos son mínimos).

 

Enriquecimiento para toda la vida
      La tercera y etapa final en el proceso de crecimiento intelectivo y desarrollo recibe el nombre de Enriquecimiento. A diferencia de los dos estadios anteriores, este período no posee una ventana límite de oportunidad. Enriquecimiento significa la suma positiva de experiencias que tiene un efecto acumulativo sobre el individuo.

Las típicas experiencias enriquecedoras implican la exposición a una vasta variedad de intereses, nuevas y excitantes vivencias con oportunidades de investigar, manipular e interactuar con el entorno.

Al mensurar perros adultos, los resultados demuestran que animales criados en ambientes ricos, interesantes, disponen de la tendencia a ser más inquisitivos y capaces para realizar tareas dificultosas. Observaciones realizadas por los conductistas caninos Jhon Paul Scott y Jhon Fuller, entre otros, mostraron que los cachorros receptores de baja estimulación han de convertirse, en individuos miedosos, los cuales prefieren la 'seguridad' a investigar.

Paseos regulares al parque, clases de adiestramiento, son algunos ejemplos de Enriquecimiento.

Descriptas las tres etapas, cabe detallar el método Bio-Sensor (2).
       
 

El método Bio-Sensor
     

Este método debe realizarse entre los tres y los dieciséis días de edad. Para su buen resultado requiere del manejo de cada cachorro individualmente, una vez por día, y realizando cinco ejercicios (3), los cuales estimulan a los perritos de una manera que ellos jamás conseguirían a tan temprana edad. Cada ejercicio demanda de 3 a 5 segundos.

La práctica es la siguiente:

     
    Estimulación táctil
   

El guía, sosteniendo al cachorro en una mano, ha de realizar un cosquilleo suave en una de las manos o pies del perrito (sólo en una/o), puntualmente, entre sus dedos y mediante un Q-tip. No es indispensable repetir el ejercicio en todos los miembros.

     
    Contener la cabeza erguida
    El instructor, usando ambas manos, pondrá vertical al cachorro, sosteniendo derecha su cabeza, de tal forma que ésta quede por encima del tronco.
     
    Poner la cabeza hacia abajo
    Después de tomar el cachorro firmemente con ambas manos, la cabeza será apuntada hacia abajo, en dirección al suelo.
     
    Posición supina
    Se toma al cachorro de tal modo que su espalda, repose en las palmas de las manos del guía; allí se le permite que duerma o luche hasta acomodarse a gusto.
     
    Estimulación térmica
    El instructor, utilizando una toalla húmeda y enfriada en el refrigerador durante cinco minutos, apoya al cachorro sobre ella, situándose con los pies hacia abajo. Si quisiera salir de la toalla, deberá contenerlo.
     
 

Nota
     

Se reitera que estos ejercicios no se repetirán, realizándose una sola vez por día, ni se extenderán más de lo recomendado. La experiencia demostró que algunos cachorros se oponen a ciertas pruebas; en tal caso, proceder suavemente, intentando no estresar al pequeño, pues la sobre estimulación del sistema neurológico podría producir resultados negativos.

 
 Sergio Grodsinsky
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