El Perro Urbano

 
 
 

 
 
 

Pascual Boronat Cabrera
   
 

Cuando el hombre encontró al perro, hace miles de años, vivía en palafitos, en terrenos tuberosos y con abundante caza. Ambos se asociaron por mutua conveniencia y hasta nuestros días esta relación de utilidad se ha mantenido e incluso incrementado.

A finales de este siglo XX la mayor parte de la población humana habita en pueblos, ciudades o grandes urbes y como es lógico, su mejor amigo, el perro, haciendo un alarde de adaptación al medio, continua a su lado porque el hombre así lo quiere: ¿por cuestiones de moda?, ¿por necesidad?.

 

La realidad es que según estadísticas se calcula una población de cánidos en España cercana a los 4 millones, es decir, un can cada diez españoles. Y si la mayoría de los españoles vivimos en zonas urbanas la mayoría de nuestros perros comparten este entorno.

INTEGRACION DEL PERRO EN EL AMBITO URBANO

La relación de convivencia hombre - perro, en este ámbito urbano, es compleja por diversos motivos: por una parte los problemas comportamentales y educacionales del can en nuestra propia casa y por otra los problemas con el medio urbano.

No obstante la integración del perro en este ambiente es factible y a pesar de algunos inconvenientes, exitosa para la mayoría de las personas, independientemente de la raza de su can.

Por experiencia, en nuestro Centro de Enseñanza y Comportamiento Canino, sabemos qué tipo de consultas son las más comunes y las que más preocupan a los poseedores de perros:
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Problemas en casa: Necesidades fisiológicas, ladrar, romper, relaciones con la familia y  con el vecindario.

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Problemas en la calle: Caminar con el perro atado, ensuciar las aceras y ciertas conductas indeseables.

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Problemas en los parques, con el perro libre de la correa: Acudir a la llamada del guía, relaciones con sus congéneres etc.

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Ejercicios para su correcto desarrollo físico.

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Aprovechamiento de sus cualidades innatas.

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Prácticas polivalentes para el perro urbano y el deportivo.

NUESTRA CAPACIDAD EDUCADORA

La solución a estas cuestiones depende de la conocimientos en psicología canina que posea el propietario del perro y del adecuado diseño de parques y jardines de nuestras ciudades.
Nuestro sentido común es insuficiente para comprender y adaptar a nuestro amigo de cuatro patas al medio urbano, por su complejidad. Es necesario aumentar nuestros conocimientos: ¿Cuál es su perfil canino? Es decir, ¿cuáles son las características esenciales que diferencia a tal o cual raza?.

¿Cómo ayudar al perro en su proceso educativo de adaptación?.

¿Qué tipo de premios y castigos son los adecuados y éticos de acuerdo con nuestra forma de querer al nuevo miembro de la familia?.

Nuestros conocimientos y prácticas, en materia de capacidad educadora, son mínimos ya que no sé por qué motivo se pretende que el ejemplo que nos dan nuestros padres sea suficiente.

El proceso educativo del hombre y las modificaciones de su conducta transcurre en diversos estadios ya que es influido por el núcleo paterno-materno en su niñez, por la escuela en su juventud, por su propia familia cuando se casa y por la sociedad durante toda su vida. En el caso del perro la situación es muy distinta ya que toda su vida, durante su etapa de cachorro, joven y adulta transcurre en el mismo entorno familiar. Esto conlleva una problemática en lo referente a su posición jerárquica dentro del núcleo familiar siendo de cachorro uno más de nuestros hijos para convertirse después, en un par de años, un miembro adulto más en nuestra casa.

El perro urbano, es obvio que necesita una educación, pero ¿terminan aquí sus "estudios escolares"?: No.

Al igual que sucede con nuestros hijos es conveniente una formación:¿A qué nivel? Depende de su raza, capacidades y nuestras ganas. Si queremos que nuestro perro sea DIESTRO en alguna actividad ya sea deportiva (pruebas de trabajo, agilidad, caza...), de utilidad (rescate, lazarillo, ayuda a discapacitados...), de selección canina (exposiciones, test de carácter...) tendremos que adiestrarlo. Pero antes tendremos que EDUCARLE.


LOS PARQUES Y JARDINES DE LAS CIUDADES

El perro urbano también necesita en medio ambiente adecuado aunque con tener un techo, nuestra casa, y una relación, nuestro afecto, su vida tiene calidez. Pero para un correcto desarrollo físico y psíquico necesita salir al exterior, estirar las piernas, tomar el sol y comunicarse con sus congéneres.

¿Dónde? Personalmente cuando he ido a pasear al parque con mi perro he tropezado con la policía municipal, cuando he ido al río con el guarda forestal (les avala la legislación) y cuando he ido a preguntar me han enviado a la Luna o a Marte.

¿Cómo es posible que nuestros parques públicos adolezcan de unos servicios mínimos para nuestros perros urbanos?.

¡Cómo es posible que un parque consista en una serie de pasillos formados por grandes áreas plantadas de árboles rodeados de seto y no se pueda soltar a nuestros perros en algunos de estos recintos¡

Máxime, cuando alguno de estos parques tienen una superficie mayor de 50.000 m2 como sucede en la población de Alzira (Valencia) y se precie el ayuntamiento de tener un parque con un diseño a nivel europeo. Otros parques como los de Guadasuar (Vcia) están rodeados de placas señalizadoras prohibiendo la entrada de perros en dichas zonas. Otros ayuntamientos. como el de Sueca (Vcia), han improvisado wateres para perros en determinadas esquinas, sin criterio.
Como resumen podemos concluir repitiendo que a los amigos perro urbano les falta formación y a nuestros técnicos en urbanismo información.